El RINCÓN DE JOSEMI: “A la federación de futsal, ¿estudias o trabajas?

 

La primera autonómica de FUTSAL, es la hermana pequeña de los deportes que están federados. La hermana pequeña y pobre,  y por ende, es a la que menor atención se le presta, por los todo poderosos poderes, políticos y federativos.

De nada sirve el esfuerzo que se pueda hacer, porque este grupo encuentre resonancia entre los medios de comunicación con más alcance que esta página deportiva, que construimos con tanto esfuerzo, dedicación reconocimiento, ya sean los jugadores con su esfuerzo, las directivas poniendo más ilusión (de eso sobra) que dinero de sus propios ahorros (que de eso todos andamos justitos), y por tanto, si  no hay publicidad, y no hay espectadores, pues no hay medios de comunicación, ni siquiera los públicos, los que pagamos entre todos, incluidos los participantes en la primera autonómica, por ello hay que inventarse, reinventarse y esforzarse más que nadie.

Todo lo mueve el dinero, y el interés político. El dinero produce beneficios e intereses, y el político poder (un asco, vamos).

Y si además no hay rentabilidad política para nadie, pues la PRIMERA DE FÚTBOL SALA AUTONÓMICA, deberá emular a los héroes legendarios del pasado para sobrevivir, contra todos los adversarios confabulados contra ella. Invasores que no quieren exterminarla, porque aún produce algún beneficio, y además sería mala propaganda para las instituciones que lo permitan. Pero sobreviven compartiendo el pan y la sal que queda en la despensa. El enemigo es poderoso, políticos y federación, son las legiones romanas frente a los numantinos del fútbol sala de la primera autonómica, que preferirán envenenarse, antes que deshacer el equipo.

Un partido de fútbol sala, si llenara el pabellón y cobrara a cada espectador (lo que ahora se cobra), no recaudarían CUATROCIENTOS EUROS, ni por casualidad, el aforo de los pabellones es limitado, y por tanto, las entradas, para hacer una recaudación medio aceptable, debería ser tan elevado, que posiblemente no irían ni los familiares de los jugadores. Es lo que tiene lo humilde, buen corazón, buenas ideas, pero no hay tocino para darle color a la sopa. Por lo tanto a mojar coscurros en el caldo de la recaudación y decir con una sonrisa boba, hoy, como no nos han sacado tarjeta, nos cuesta menos el árbitro con lo recaudado. Si es que el que no se consuela es porque no quiere, o porque es tonto, y sólo los tontos son felices.

El panorama, cuanto menos parece desesperante, y parece que tiene muy pocas salidas, como no sea la de cerrar el chiringuito. Y como los campesinos de antes, mirar al cielo y que venga el agua de la cosecha cuando hace falta, ni antes ni después. Pero se empeña el jodido tiempo en adelantar la primavera a enero, y traer el invierno en febrero, con lo que esto es un lío, y los dirigentes tienen que estar preparados para todo. “Parece que el cielo se ha olvidado de nosotros hogaño, pero estamos como estamos y hay que seguir o dejarnos morir” –decía mi abuelo.

Yo he visto en los pabellones realizar sorteos para incrementar la recaudación, ojitos enormemente abiertos, de niños vendiendo las ristras de números como si fueran limosnas, pero con la ilusión de participar para hacer que el proyecto del equipo siga adelante, cualquier iniciativa de los clubes es encomiable, y digna de alabar, y de sus organizadores por resolver, como rellenar las depauperadas arcas, como en la Edad Media, porque el SR. CONDE FEDERACIÓN, pronto vendrá para que paguemos los impuestos, para que mantenga su castillo y su corte y su cohorte de enchufados. Pero son claramente insuficientes, y a alguien le tocará rascarse los bolsillos.

Y como dice el dicho: “al perro flaco, todo se le hacen pulgas”, a la primera autonómica, y a los equipos modestos de cualquier deporte en general, que pasa por la taquilla de la FEDERACIÓN, hay que sumar en detrimento de la tesorería los pagos de las sanciones, tarjetas, arbitrajes, desplazamientos, y un sinfín de etcéteras, que hay que atender sí o sí, porque son las normas. Dicho sea de paso, la normas me parece bien, los deportes son “normalidades” en otro caso sería “anormalidades”, pero…, ¿porqué siempre llueve cuando no hace falta?, cuando sabemos que aquí la lluvia la manejan unos cuantos, y la hacen funcionar para que se mojen otros.

Yo que procuro asistir a cuantos partido puedo de fútbol sala de nuestra zona, próxima a Toledo, he visto jugadores que tienen una enorme proyección, por ejemplo el número 5 y 7 de VILLASECA DE LA SAGRA, que en un partido memorable frente al COBISA, destacaron de forma muy meritoria (un equipo que venía al partido con lo justo, y se enfrentó a un COBISA, muy ordenado y eficaz, por cierto, un partido en el que cabe destacar el trabajo del entrenador del COBISA, que ha conseguido tener un equipo compacto, con jugadores muy coordinados, y que en el día de ayer, demostraron que sus aspiraciones vuelven a ser muy serias. Pero sobre todo, y hay que felicitar a los dos equipos, entrenadores y árbitros incluidos, un juego bonito, vibrante y muy, pero que muy limpio, un ejemplo que se debe mantener, no hubo que destacar protestas, y un único conato de enfrentamiento, fue resuelto con mucha caballerosidad, sin altercados), jugadores del COBISA como Salinero, Darío, el espectacular Sergio, el número 20 del OCAÑA, creo que se llama Miguel (para mí, el mejor jugador que he visto en las canchas), del mismo equipo hay que destacar portero y el número 9, del NAVALMORALES el 14, del CARPIO el número 4, del GERINDOTE el 14 y el 10, y así un largo etcétera (pido perdón por las omisiones que las hay y muy destacadas), quedarán, salvo excepciones, en el recuerdo de los que les vemos jugar, sin que nadie les facilite el salto que se merecen a otras categorías, y tener un desarrollo deportivo mucho mejor, y con perspectivas de futuro.

No hablo de entrenadores, que tienen la visión del juego – sobre ellos recae la responsabilidad de la actuación de sus jugadores en el campo, en lo deportivo y en el comportamiento- que hace que disfrutemos de los partidos. Profesión que se debe dignificar cada vez más, también en esta categoría.

Yo, visto esto, no puedo evitar hacer algunas reflexiones que me permito compartir en esta página.

Los políticos en general, que plantean ayudas a los deportes, entre otras cosas que resultan incomibles –pero eso es para otro artículo-, y que ayudan a las competiciones, de hecho en la mayoría de los casos, los Ayuntamientos son los que ceden las instalaciones para que se jueguen los partidos,  gastan el dinero público en cuestiones tan vario pintas como su propia financiación, es decir, los partidos sin una ley de financiación no sobrevivirían, y es con dinero de todos los ciudadanos, con los que les pagamos sus propias campañas, las bobadas que nos tenemos que tragar, las promesas más inverosímiles, o en publicidad de acciones o construcciones de carreteras, edificios, etc., lo llaman publicidad institucional, como si nos hiciera falta ese tipo de cosas, pero a ellos les engorda su publicidad, y así nos va –pero, insisto, eso llegará en otro artículo que estoy preparando-, cuando ya existe el boletín del estado o de la región, y las televisiones y radios públicas, pero no hay ni una sola partida destinada a ayuda de equipos federados para que se propicie el desarrollo del fútbol, del balonmano, del fútbol sala, etc, en pueblo pequeños, donde la masa crítica del proyecto existe entre su población, o una pequeña partida de las Diputaciones, de los Ayuntamientos, de quien sea, para contribuir al desarrollo de equipos que dan cabida y expanden el nombre del pueblo en toda la región, y dan oportunidades a los chicos y jóvenes de desarrollarse en cualidades que pudieran poseer. Desarrollar este tipo de equipos, supone desarrollar e incorporar a personas y jóvenes que tienen difícil acceder a equipos de más envergadura desde el pueblo en el que habitan, porque no los conoce nadie, además de poner en valor actuaciones de gentes de la localidad, el esfuerzo por organizar un equipo, poner el dinero, contratar a los chavales, exigir su disciplina, además de posibilitar que los sábados o domingos, puedan ver, los lugareños, a sus chavales jugar en el pabellón que de otra manera no visitarían jamás.

El deporte supone formación corporal y conlleva, sin duda, la espiritual. Un deportista, salvo excepciones, suele ser una excelente persona, ordenada, buen compañero, solidario, y amigo de valores de los que tan escasos andamos últimamente.

¿Porqué, las concejalías de cultura, las consejerías del ramo, y las diputaciones, no invierten en este desarrollo cultural y humano?, porque ¿no les es rentable políticamente, quizás?, o porque se han acostumbrado, como la FEDERACIÓN,  aponer en práctica aquello de “si hacemos algo es para que paguen”.

Los árbitros, seres de este planeta, aunque haya muchos que piensen que vinieron del espacio y desconocen nuestras normas, gente que sabe perfectamente quien es su padre y su madre, por mucho que nos empeñemos desde las gradas, y algunas veces desde la cancha, en decirle que desconoce este dato, también se esfuerzan por acertar, con los medios de los que dispone, pero sería mejorable si hubiera incentivos más allá de las miserias que cobran. Y no porque los equipos paguen poco por el arbitraje, sino porque LA CONDESA FEDERACIÓN, necesita quedarse con mucho de lo poco que se paga, para sus emolumentos. También ellos tienen ilusión por hacer bien su trabajo, por desarrollarse profesionalmente, porque hay que ser muy valientes para hacer este trabajo, y sin ellos, créanme, los partidos sería otra cosa. También ellos son víctimas de este destierro de las oraciones de los políticos y federación. También tienen un pueblo, una familia, y una afición e ilusión.

Estamos cegados por los grandes eventos deportivos, el Real Madrid Vs Barcelona llenan los campos, las reventas de entradas a precios espectaculares, las televisiones a “mamporros” por quedarse con los derechos. ¿Imaginan Vds., lo que se podría hacer en estas categorías a nivel nacional, si de todo eso se cediera un DIEZ POR CIENTO, para la promoción de los equipos de categorías inferiores?, aunque sólo fuera rebajando las tasas y tasas de inscripción, o la exención del pago del seguro, sin duda, como las buenas amas de casa, harían milagros, porque repartir la escasez enseña mucho. Si la Federación, mirara las cosas desde la perspectiva de que no debe terminar la racha de éxitos del fútbol sala profesional, siete veces campeones de Europa, es mucho ¿eh?, y apoyara a estos equipos, donde se formarían futuros profesionales, y además se formarían buenas personas, llevando el espectáculo hasta el rincón más pequeño de nuestra geografía, y alimentando la ilusión y la esperanza de aficionados, directivas, árbitros y jugadores, todos beberíamos de este elixir, aunque no nos quite años, ni nos produzca la juventud eterna. Pero ¡qué poco saben los poderosos de las cuentas de los humildes!.

Aunque, compañeros, la realidad es otra, muy distinta, muy negra, muy diferente de la utopía que he presentado unos párrafos anteriores, la FEDERACIÓN seguirá exigiendo su menú, como el cuadro de Goya “SATURNO DEVORANDO A SU HIJO”,  y los políticos hablando de sus corrupciones y sus cosas, de darnos un sueldo eterno, de trabajar cada vez menos y vivir cada vez mejor, pero pagando los de siempre, y en este caso al hijo pequeño, al insignificante grupo de la primera autonómica, lo van a matar de hambre a poco que puedan, los del PP, los del PSOE los de “PODEMOS” o como se llamen, porque ni Dios les entiende, y haciendo el paripé, los de la Federación, para mantener la actual directiva, en las próximas elecciones, porque ellos saben cómo manejar los tiempos y los miedos. Silenciando a la alternativa o alternativas, para el puesto que ahora ocupan unos cuantos, que casi nadie sabe lo que hacen, a estos se les podría preguntar aquellos de ¿estudias o trabajas?, y te responderían, seguro, “ninguna de las dos cosas, yo sólo cobro”, con lo cual se nos acaba el ligue, sabemos de ellos, casi siempre, por sanciones, multas o fiestas y galas, que vemos en revistas o internet, donde el niño pequeño (en este caso la primera autonómica) está siendo cuidado, por la chacha llamada SUERTE, CASUALIDAD, O ABANDONO, pero, en cualquier caso, lejos de donde se pueda oír el llanto y el suspiro de la desesperación del niño, que moleste el descanso o a los invitados.

 

Pero ahí siguen mis héroes legendarios, esperando, entrenando cómo y cuándo se puede, siempre que el trabajo lo permita, porque el sábado y el domingo, vienen los del pueblo de al lado, y les sacan puntos, y vienen a verlos sus paisanos y espectadores de otros lugares, tienen que dar espectáculo deportivo suficiente, para que ¡por Dios! no nos falten la próxima vez, sigan viniendo a aplaudirnos, a chillarnos a mantenernos vivos.

 

Yo, por mi parte, estaré siempre que pueda, porque admiro la Grandeza, aunque ésta, piensen algunos que no cabría en un dedal.

 

 

 

 

 

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