El CD VALDEPEÑAS vence al CD VILLACAÑAS y asciende a Liga Nacional Juvenil

PACO MONTERO

Partido de vuelta correspondiente al play off para el ascenso a liga nacional juvenil  que se jugó el domingo 11 de junio en el campo de fútbol ‘Las Pirámides’ de Villacañas

Resultado:
C.D. VILLACAÑAS – 1 (Aranda 55’)
C.D. VALDEPEÑAS – 2 (Tole 75’ y Othmane 90’)


A las 16:30h salía la expedición valdepeñera hacia el destino que le abría de servir de juez de todo el trabajo de una temporada.
No lo hicieron solos, ya que un numeroso grupo de aficionados estuvieron presentes en el Campo de las Pirámides de Villacañas arropando al equipo y animando hasta dejarse el alma cada minuto y en cada jugada hasta que, el colegiado D. Roberto González Sánchez, pitó el final del encuentro señalando al CD. Valdepeñas como justo vencedor y nuevo equipo de Liga Nacional juvenil.

Esta crónica está escrita con el corazón, desde lo más profundo de éste, así que “…disculpen la emoción”.

A las 19:00h y con un calor sofocante dio comienzo el partido. Las gradas a reventar por ambas aficiones y las espadas en alto.
Los de Peñalver salieron muy enchufados desde el minuto uno y tomaron el mando del partido. A los diez minutos se produjo la lesión de Guille que abandonaba el terreno de juego disculpándose con, un gesto cariñoso hacia la afición, y ovación de gala para el valiente jugador valdepeñero. Juanki salió para jugar por delante del doble pivote que formaban Luis Piña y Fran.

Los valdepeñeros empezaron apretando: Othmane remata un córner por encima del larguero en el 12’ y un minuto más tarde se produce una ocasión multiple que a punto está de convertirse en el primer gol visitante sino lo hubiera impedido un bosque de piernas rivales.
El Villacañas parecía sobrepasado por el empuje de los ‘blancos’ que la vuelven a tener en los pies de Othmane en el 18’.
Othmane se estaba convirtiendo en una autentica pesadilla.
En defensa, el Valdepeñas se mostraba muy sólido con un Rubén (partidazo el suyo) que esta vez se comió a Aranda en todas las zonas del campo hasta aburrirle.
Sergio dio muestras una vez más de lo buen central que es, convirtiéndose en un muro infranqueable.
El doble pivote funcionaba a la perfección, Las bandas de Tole y de Lérida eran dos puñales y los laterales Chechu y Adri tapaban y se sumaban al ataque sin reservar esfuerzo y poniéndolo todo en cada balón como si fuera el último. Juanki los quería todos y los peleaba todos.
Ante tal derroche visitante, los locales, espoleados por su afición, empezaron a despertar y el juego se niveló en el último cuarto de hora, aunque las ocasiones habían sido del equipo blanco. Los locales solo inquietaron a Raúl Mateos en  algún balón parado.

Con el gol anulado por fuera de juego a Othmane en el 40’ y otro a los locales en el 45’ se dio fin a la primera parte.

Las segundas partes del equipo de Peñalver son casi una maldición para el equipo rival y aunque la cronología de los acontecimientos no parecía dar la razón a esta afirmación, el desenlace sí lo hizo; pero vayamos al principio.

El resultado solo les valía a los locales, que con el empate a cero se hacían con el puesto de nuevo equipo de nacional, y por aquello de la picardía en el fútbol dio comienzo el “Show de los balones perdidos”. Cada balón que salía del terreno de juego tardaba en volver más tiempo del necesario, cosas del fútbol.

Los locales dieron un primer susto en un balón largo donde, un bote endiablado, hizo pasar apuros a los centrales blancos.
Lo peor llego diez minutos más tarde cuando en el saque de una falta, Aranda del Villacañas (otra vez el 22), peina hacia atrás lo suficiente para despistar a Raúl Mateos que nada puede hacer para evitar el tanto local que ponía las cosas muy difíciles para los de Peñalver, 10’ 1-0. El fútbol gestiona emociones, pero no siempre es justo.

A raíz del gol y lejos de hundirse (éste equipo nunca lo hace), los valdepeñeros respondían con lucha y entrega a raudales. Cada balón, cada centímetro de terreno, cada disputa se llevaba un pedazo de corazón de cada jugador…¡¡Increíble lo que este equipo luchaba!!
Se cumplía la media hora de juego de la segunda parte cuando se empezó a fraguar la increíble remontada… No sé cómo demonios llego ese balón a Tole ni me importa, lo que sé es que lo acunó sobre el interior del pie para bajarlo con cariño y con esa sutileza que tienen los grandes jugadores lo puso al palo contrario lejos de todo y de todos. El balón le devolvió la cortesía acariciando la red local y desatando la euforia… ¡¡Lo habían hecho!! Habían empatado el partido, la grada bajo como un tsunami a abrazarse con sus jugadores en una comunión casi mística. Yo reconozco que en ese momento,hacia lo imposible para sujetar las lágrimas de emoción ¡¡Esto es fútbol!!

A partir de aquí los valdepeñeros, con una afición que repetía como un mantra “Sí se puede, si se puede” volvieron loco el partido, la adrenalina estaba a flor de piel y ya se jugaba con el corazón. Los ataques suicidas de ambos equipos helaban la sangre de la grada, sobre todo en un disparo de Edu que había salido en el 65’ y que estuvo a punto de sorprender a Marcos que despejó a córner con la punta de la manopla.
Dice una canción de Antonio Vega “…Dependemos del poder de la ilusión” y a eso no nos ganaba nadie.
Con la emoción en la garganta, Raúl Mateos sacó una mano milagrosa que evitó el que los locales se adelantaran y después, en el 90’, en el minuto más cruel que el fútbol tiene para los derrotados, apareció él, la perla africana, Othmane…Estos partidos son para este tipo de jugadores.
Pues lo dicho, Othmane recoge el balón en la frontal (algo escorado para los puristas) “se viste de Messi” y con un abanico de regates secos y perfectos encuentra el hueco ideal para, de un certero disparo, poner el 1-2 definitivo en el marcador.

Lo que ocurrió después es; inenarrable. Una explosión de júbilo, emociones contenidas, llantos de alegría, risas, abrazos, fotos para el recuerdo…en definitiva, ¡¡Locura!!
Antes de cerrar esta crónica quiero dar las gracias a la tremenda afición de Valdepeñas que arropó al equipo como nadie sabría hacerlo. Gracias a los que vinieron, a los que no pudieron venir pero que les llevamos en el corazón y en el recuerdo. A Juan Carlos Peñalver máximo responsable de este equipo y de esta hazaña, a Juan Carlos “el profe” Ocaña por su trabajo en poner a punto a los chicos y ser un complemento perfecto para el Mister, a la plantilla que ha sido un ejemplo de lucha, entrega y sobre todo, compañerismo.
Gracias también a Rafat por estar siempre ahí y a todos los directivos así como de nuevo a esa tremenda afición que siempre nos ha acompañado ¡¡Va por vosotros y Aupa Valdepeñas!!
Árbitro: Sr. González Sánchez.

C.D. VILLACAÑAS: Marcos, Iván, Maxi, Pani, Carlos, Raúl, Diego, Del Moral, Gamba, David y Aranda.
Suplentes: Jorge, Jorge felix, Josete, Carlitos, Álvaro (47), Dieguito (46’) y Manuel.
C.D. VALDEPEÑAS: Raúl Mateos, Chechu, Adri, Rubén, Sergio, Luis, Fran, Guille, Lérida, Tole, Othmane.
Suplentes: Ivan Vico, Roldán (90’), Edu (65’), Yoel (65’), Edu Osorio (73’).
 

 

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